Enzimas de bacterias de la boca para degradar el gluten

Hace unos días os hablaba en otro artículo sobre los avances de un equipo de investigadores que habían identificado un conjunto de bacterias que habitan en nuestro intestino y que ayudaban a que los "trocitos" de gluten no digerible atravesaran la pared intestinal y provocaran el desencadenamiento de la enfermedad celiaca.

Pues bien, hoy os voy a hablar nuevamente de celiaquía, investigación y bacterias... pero de otras bacterias que en vez de perjudicarnos podrían ayudarnos.

Hay unas bacterias llamadas Rothia mucilaginosa (antes Stomatococcus mucilaginosu) que viven habitualmente en nuestra boca y faringe. En principio estas bacterias no es que sean muy simpáticas porque están relacionadas con el desarrollo de enfermedades como endocarditis infecciosa, infecciones del sistema nervioso central o infecciones urinarias en personas con un sistema inmune debilitado.

Sin embargo, un grupo de investigadores de la Facultad de Odontología Henry M. Goldman de la Universidad de Boston han descubierto que estas bacterias producen un conjunto de enzimas "subtilisinas" que son capaces de ayudar a degradar el gluten.

Hasta aquí la noticia, ahora intentaré explicar qué significa.


¿Enzimas?

Las enzimas son unas moléculas proteicas que actúan como catalizadores en las reacciones químicas, es decir, que aceleran las reacciones para que sean efectivas. Las enzimas están presentes en casi todas las reacciones que se producen en nuestras células y también se utilizan en la industria.
Por ejemplo, los detergentes tienen enzimas como lipasas o amilasas para ayudar a romper o degradar las grasas y almidones, incluso el KH7 tiene enzimas para para romper el gluten de las manchas. Otro ejemplo común es la enzima lactasa que fabricamos en nuestro intestino delgado y ayuda a degradar, romper o digerir la lactosa (azúcar de la leche), por eso cuando no fabricamos suficiente lactasa tenemos problemas para digerir los lacteos y la lactosa se acumula, fermenta y nos provoca dolores, gases, diarrea, etc.


Las enzimas rompe-gluten de las bacterias Rothia

Los investigadores han descubierto que estas bacterias Rothia segregan unas enzimas que rompen o degradas en gluten. Como sabemos el gluten no se digiere completamente en nuestro organismo, quedando unos "trocitos" o péptidos que son los que provocan el desarrollo de la celiaquía.

El objetivo es que estas enzimas actuaran en nuestra digestión y pudieran romper esos trocitos de gluten impidiendo que se desarrollara la respuesta inmune de la celiaquía. 

Estos avances son muy importantes porque pueden ser la base de tratamientos del futuro. Sin embargo, siento ser un aguafiestas pero en el caso de desarrollarse esta pastilla con enzimas sería una ayuda para los celiacos pero no suficiente para poder abandonar la dieta sin gluten. Nos podría servir como una protección extra frente a contaminaciones cruzadas o transgresiones (involuntarias).

Esta línea de investigación no es nueva, ya que están en desarrollo desde hace varios años basándose en otras bacterias, hongos e incluso gusanos. Sin duda, en unos años tendremos en el mercado un montón de pastillas que nos "protegerán" y entonces tendremos que levantar la voz para decir: ojo, que nos ayudan pero no nos curan.

La celiaquía hoy por hoy no tiene curación y es muy difícil que sea reversible ya que es una patología autoinmune. Por otro lado, es muy complicado que estas pastillas nos protejan completamente ya que es complejo que las enzimas lleguen en plena forma al intestino, que haya una cantidad suficiente para degradar todo el gluten que hayamos digerido en casa ocasión y que haya tiempo suficiente para degradar todo ese gluten. Y todo eso teniendo en cuenta que nuestro sistema inmune estará alerta para reaccionar con una mínima cantidad por lo que no se puede asumir ese riesgo.


¿Si con la intolerancia a la lactosa funciona porqué no con la celiaquía?

Yo soy intolerante a la lactosa y ocasionalmente ingiero alimentos con lácteos porque tomo pastillas de lactasa, pero no podré hacer lo mismo con una pastilla anti-gluten. El motivo es muy sencillo: la celiaquía NO es una intolerancia alimentaria es una enfermedad autoinmune.


Cuando yo tomo una pastilla de lactasa (en comprimido porque las pastillas masticables se degradan en el estómago y no llegan al intestino) aporto más lactasa a la que mi cuerpo produce por lo que puedo digerir la lactosa que he ingerido. En el caso de que no fuera suficiente y no digiriera toda la lactosa podría tener gases o molestias pero nada más que eso. Obviamente si soy intolerante y como lácteos habitualmente esas consecuencias se incrementan y dañaría mi intestino gravemente. La mayoría de los intolerantes (que no alérgicos) podemos ingerir ciertas cantidades del alimento.

Sin embargo, la celiaquía es una enfermedad autoinmune (similar a una alergia pero con consecuencias más retardadas) por lo que una pequeña cantidad de gluten que llegara a mi intestino ya pondría en modo ataque a mi sistema inmune con consecuencias mucho más graves. Por eso es complicado que estas pastillas nos permitan comer gluten libremente, pero sí evitarán las consecuencias de esas ingestas involuntarias que por desgracia todos sufrimos porque hay errores en las cocinas, en los etiquetados, etc.

2 comentarios:

  1. Muy buen artículo... habría que poner muuuucho mas grande que la celiaquía no es una intolerancia sino una enfermedad autoinmune.
    Bssss

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