Cata de Chocolates en Confitería Marqués

“Criollo, forastero y trinitario” me sonaba a órdenes religiosas o a nuevas tribus urbanas, pero resulta que son los principales tipos de cacao que existen en el mundo. 


Después de asistir a la Cata de Chocolates de Confitería Marqués me di cuenta de dos cosas: la primera que no tenía ni idea de todo el trabajo y “magia” que hay detrás de un buen chocolate y la segunda, que al desconocerlo no era capaz de valorar realmente el chocolate, como producto de calidad.

En la cata descubrí cosas como que para comenzar a dar frutos, las plantas de cacao necesitan 10 años de crecimiento bajo muchos cuidados y un ambiente propicio. O que son tan delicadas, que las flores se tienen que polinizar a mano, una a una, para conseguir solo unas cincuenta habas al año, que por supuesto hay se recogen  a mano y someter a un proceso laborioso.

Me encantó tanto lo que cuenta Alejandro, como la ilusión con la que transmite su pasión por el chocolate. Y es que Alejandro creció junto a su padre, un maestro chocolatero y se nota que lo lleva en la sangre. Esos ojillos brillantes hablando de la receta de bombón creada por su padre… a mí me dicen mucho.



De pequeño no me gustaba el chocolate, pero bueno antes de ser celiaco tampoco disfrutaba con la cerveza y miradme ahora… todo es cuestión de educar el paladar y abrir la mente, algo que Alejandro sabe cómo hacer durante la cata de una manera amena y divertida. 

¿A qué sabe el chocolate? “A chocolate” habría dicho normalmente, pero resulta que el chocolate puede generar sabor amargo, dulce… e incluso ácido. Después de la cata descubrí que los chocolates que más me gustan son los ácidos. Me fliparon los chocolates que iban cambiando en la boca. Había algunos que inicialmente eran dulces pero según se mastican liberan sensaciones ácidas y después te dejan un postgusto amargo. Nunca había probado una cosa así.

Uno de los chocolates que más me impactó fue el Manjari de Valrhona, elaborado con una mezcla de habas criollas y trinitarias de Madagascar. Tiene un carácter ácido que me encantó.

Otra de las cosas que aprendí en la Cata de Chocolates es que aquello de “esta tableta de chocolate es muy buena, porque es 70% cacao” no es cierto. En realidad, el % de cacao nos indica el % en peso que tiene de pasta de cacao, pero incluye los sólidos de cacao y la manteca de cacao, incluso añadida. Realmente que un chocolate sea bueno depende de la calidad del haba y del equilibrio entre el cacao, la manteca y el azúcar. 

Sinceramente es una actividad que recomiendo, tanto a celiacos como no celiacos, porque de una manera muy amena se aprende un montón de cosas sobre el chocolate, visitas el obrador y conoces en persona a Alejandro.


Para los que no les conozcáis, Confitería Marqués es un obrador tradicional sin alérgenos, que elabora exquisitos productos de chocolate como bombones o rocas, pero también tartas, pasteles e incluso productos salados como empanadas. Todos sus productos son sin gluten y además elabora productos sin proteína de leche, sin frutos secos, sin huevo…
Tienen un establecimiento en Madrid, otro en Gijón y realizan envíos por mensajería desde su web: www.confiteriamarques.com

Las próximas Catas de Chocolate son el 24 octubre y 21 de noviembre 2015. En breve también impartirán talleres de chocolatería y bombonería básica.

Por cierto, aprovechemos a comer buenos chocolates porque parece ser que dentro de unos años nos será bastante complicado debido al deterioro de los hábitats en los que se cultiva y a las políticas de mercado que dejarán el chocolate solo al alcance de los más ricos.

Ricardo. Celiacoalos30 / Octubre  2015

2 comentarios:

  1. Es una actividad que no olvido nunca y cito muchas veces en reuniones con amigos. Realmente se aprende y, como tú dices, se empieza a apreciar mucho mas el chocolate.
    bsss

    ResponderEliminar
  2. Sí, a mi me encantó. Al igual que la cata de Aceite de Oliva, es un mundo nuevo para aprender y disfrutar.

    ResponderEliminar

No te vayas sin decir algo... ¡Muchas gracias por tu comentario!

Publicidad