Un Chocolate con Churros Sin Gluten en Chocolatería 1902, Madrid

Los celiacos, sobre todo aquellos que debutamos siendo adultos, nos aferramos a los recuerdos de ciertos sabores, aromas, texturas y hábitos. Ya sea mojar pan en la yema del huevo frito, las croquetas de tu abuela, una cerveza al salir del trabajo, la pizza del jueves por la noche, el roscón de Reyes a rebosar de nata, el tapeo de los domingos por la mañana... o de un buen chocolate con churros en una tarde de fría de invierno.

Cuando encontramos un lugar en el que ese recuerdo puede hacerse realidad, la sonrisa se dibuja en nuestras caras y cerramos con fuerza los ojos pidiendo un único deseo: "que sepa igual, que sepa igual". Y bueno, no siempre se cumple pero somos felices igualmente. Es más, esa búsqueda continua y tal sea lo que mantiene la ilusión y hace que recordemos con auténtica pasión cosas tan simples como un bollito de pantera rosa.

¿Qué pasa cuando ese deseo se hace realidad? ¿Qué sucede cuando se ve igual, huele igual y sabe igual? Sucede que dentro de nosotros, uno de esos pequeños vacíos se llena y nuestra mente se inunda de momentos y sensaciones que habíamos olvidado.

El lunes pasado llené uno de mis vacíos. El vacío asociado al calor con una taza de chocolate en la que mojar unos churros recién hechos. Esos churros calentitos, crujientes, estriados, que se mojan en el chocolate y crujen al morder.

Y ese vacío se llenó gracias al empeño de un celiaco, de un churrero celiaco.



El sueño del churro sin gluten perfecto

Juan Gabriel es celiaco desde hace 8 años y caprichosamente pertenece a una familia de churreros. Él, junto a su hermano, son la quinta generación de una estirpe familiar ligada a los churros. Junto a su padre regentan el famoso establecimiento Chocolatería 1902, situado en el corazón de Madrid.

Como buen celiaco, anhelaba disfrutar de unos churros recién hechos, con el mismo aspecto, textura y sabor que los churros que siempre había comido. Y después de un año de trabajo y muchas pruebas lo ha conseguido.

A través de mi celiaco consorte os puedo asegurar que son iguales. En una cata a ciegas, con tres intentos, fue incapaz de acertar cuales eran con o sin gluten. Y yo os puedo asegurar que saben como los churros que siempre había comido. Más feliz que una perdiz.


Para evitar la contaminación cruzada, los churros sin gluten se elaboran en una cocina separada en la planta superior, junto con otros productos como creps, bizcochos y tortitas sin gluten. Sí, has leído bien, tortitas caseras recién hechas sin gluten. Para identificarlos y que no haya confusiones (es lo que tiene que sean iguales) se sirven en platos negros en vez blancos.

El chocolate es una receta propia secreta que consiguen mezclando tres variedades, que compran por separado para que no se les puedan copiar. Lo que no es un secreto es que el chocolate es sin gluten y también se puede pedir sin lactosa e incluso vegano.

Creo que estas navidades, muchos celiacos vamos a ser un poquito más felices. Así que solo me queda agradecer a Juan Gabriel su empeño y dedicación, por conseguir unos churros sin gluten que han superado incluso el exigente filtro de su padre. ¡Enhorabuena y gracias!


Chocolatería 1902
C/ San Martín 2, Madrid
Junto a c/ Arenal, entre Sol y Ópera
Tlf. 915 22 57 37



Ricardo. Celiacoalos30

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